Yaritza Mary Rivera
Clemente
Estudiante de
Periodismo
Universidad del
Sagrado Corazón
EDITORIAL
A enfrentar el fraude electoral
Todas las
incongruencias e irregularidades que tiene la Comisión Estatal de Elecciones
(CEE) deben ser tratadas con urgencia, y no por ser simplemente fallas que
tiene esta agencia gubernamental, sino porque todas afectan el umbral de
nuestra democracia. Pero de todas esas contrariedades que rodean el Sistema
Electoral ninguna requiere mayor urgencia que el fraude electoral, la mala
organización y el Código Electoral.
La
experiencia del cuatrienio anterior, durante el cual se dio la peor etapa de
fraude electoral que había ocurrido en la Isla, dejó al descubierto muchos
problemas que surgen a través de la organización que brinda la CEE, los
partidos políticos y los comisionados electorales. Esta situación debe servir
de advertencia para el presidente de la CEE, Ángel
A. González Román, respecto a las complicaciones que pudiesen surgir si no se
atienden las contrariedades como amerita la Ley 78 del 1 de junio de 2011,
según enmendada.
Superar
las dificultades del cuatrienio pasado debe ser la prioridad de la agencia en
estos momentos para garantizar a todo elector activo lo que la Comisión ordena,
pues con tantas fallas es absurdo considerar que en “Puerto Rico el poder
político emana del pueblo y se ejerce con arreglo a su voluntad”.