Jean-Paul Castro Lamberty
Estudiante de Periodismo
Escuela de Comunicación
Universidad del Sagrado
Corazón
Saliendo
del clóset de la invisibilidad
(Editorial)
En el momento más neurálgico de nuestra
historia, cuando abogamos por el reconocimiento de unos derechos que nos
permitirán un mejor futuro, hace falta comenzar dando la lección por la casa.
En Puerto Rico, el 46.2 por ciento de la
población vive bajo el nivel de pobreza, sin embargo casi todos podemos
acostarnos a dormir en un techo seguro, con un estómago lleno luego de una cena
y con la garantía de que si nos enfermamos, algún servicio de salud vamos a
acceder.
Aún en ese escenario, uno de los peores que
refleja nuestra sociedad, hay un sector de la ciudadanía que vive sin tener
acceso a servicios básicos como la salud, los derechos y el mercado laboral.
Este grupo, compuesto por alrededor de 25 mil personas en Puerto Rico viven
completamente invisibles ante la sociedad y el estado.
Hoy por hoy, la comunidad transgénero,
transexual y con variabilidad de género es el sector más discriminado en
nuestro país y el mundo. El estado ni tan siquiera trabaja cifras que puedan
adelantar el acceso a suplir sus necesidades. No se les reconoce el derecho a
tener una identidad de acuerdo a lo que sienten y finalmente los culpamos por
buscar alguna salida para sobrevivir y cumplir sus necesidades básicas.